Hoy Anabella Lara, nos explica por qué forma parte de esta Asociación conocida por las siglas DSP, conversación que hemos sacado en la clínica en innumerables ocasiones y que nos plasma de forma detallada en este post.

¿Por qué me uní a DSP?

El uso que hago de redes sociales para aprender de expertos en distintas áreas de la nutrición, deporte, psicología, medicina…me hizo toparme hace un tiempo con un grupo de autodenominados “nutrifrikis” que se unieron con el fin de divulgar de forma actualizada sobre nutrición y alimentación. Lo que más me llamó la atención del grupo fue el interés que mostraban por evitar la inclusión de empresas patrocinadoras, con un objetivo claro: eliminar posibles influencias en la información que saliera desde este grupo, divulgar con la evidencia científica más actualizada y hacer ver a la población el modo en el que muchas empresas de la Industria Alimentaria aprovechan su potencial económico para lavar o dar imagen de saludables a ciertas marcas y productos alimentarios corrompiendo a la vez a asociaciones y sociedades que ceden su imagen ante una oferta monetaria jugosa.

Este vínculo entre Industria y profesionales sanitarios, añadido a la influencia que el marketing publicitario tiene en la población, provoca un flujo de información que se mueve hacia la dirección que las grandes empresas quieren que se dirija. Un ejemplo claro de lo que consiguen es  la frase con la que llega mucha gente a consulta: “No hay alimentos buenos ni malos, se puede comer de todo pero con moderación”. Imaginad a quién puede interesar quitar la etiqueta de perjudicial a un producto para su propio beneficio… Así tienen la libertad de comercializar cualquier producto alimenticio sin pensar en lo que pueda provocar en el organismo.

 

Mi tarea más común cada día en consulta es desmontar a los pacientes multitud de  ideas erróneas que tienen grabadas a fuego en su cabeza y que a base de escuchar a bombo y platillo acaban calando como verdades absolutas cuando en muchas ocasiones son un auténtico engaño.

Esta lucha diaria me hizo unirme a DSP, para no sentirme tan sola al descubrir que somos muchos David intentando vencer a Goliat. No soy la única.

Mi ambición no es la de cambiar la sociedad actual hiper-mega-consumista porque es casi imposible. Mi objetivo diario se centra en tratar de influir al pequeño círculo que me rodea. Mi pasión es educar a mi familia, grupo de amigos y sobre todo a los pacientes que toman la decisión de elegirme como Nutricionista. A ellos, que se acercan a mi consulta y soportan mi tono de voz, se rumorea que con el entusiasmo del momento mi tono de voz se viene arriba, exagerados estos andaluces…

Mi voz un tanto elevada pretende crear consciencia de la realidad alimentaria que nos rodea, de la relación emocional que tenemos con los alimentos, ofrecer las herramientas adecuadas para identificar alimentos buenos y malos y ser críticos a la hora de valorar cualquier producto del mercado. Una vez se obtengan estos conocimientos y puedan valorar el efecto producido por unos alimentos u otros en nuestro organismo con cierto criterio, que ellos mismos decidan el etilo de vida que quieren seguir. Pero sin engaños. Cuando consiga esto con todo el mundo d

Por eso soy DSPera, por sentirme identificada con la pasión y el amor a la profesión, porque la unión hace la fuerza y además porque queremos reivindicar nuestro hueco como sanitarios en el Sistema Nacional de Salud con argumentos y nos son pocos, que podamos de una vez con esta #SanidadDesnutrida. (Enlace hacia la página DPS:http://www.dieteticasinpatrocinadores.org/sanidaddesnutrida/). ¿Cómo no dar voces? Que alguien me enseñe…

Anabella Lara Redondo Dietista-Nutricionista

Colegiada AND 00445, Miembro de DSP

Especializada en Nutrición Clínica y Etapas Vitales