“Ya está aquí el tiempo del recogimiento, del sentimiento y la tradición. El aire se inunda de azahar, de cera e incienso. Bambalinas, costales, mantos  y capas completan la estampa de una acuarela infinita pintada al son de tambores y redobles.

Ya se escucha en el camino el arrastrar de los siglos y un solo de corneta acompaña cada paso, cada lágrima, cada gota de sudor, cada esfuerzo. Se acerca la semana de pasión.Se acerca la Semana Santa”

Aprovechamos para haceros llegar  algunos consejos podológicos.

Vayan por delante mis mejores deseos para aquellos a los que os espera la estación de penitencia, para aquellos que mecéis las flores, las velas y los bordados. Disfrutad  también los que, engalanados de vosotros mismos, esperáis ilusionados ese instante mágico que os llene de sensaciones.

La semana santa está repleta de momentos especiales y por nada del mundo deseamos que algo los empañe.

Nadie mejor que vosotros sabéis cuán largas pueden hacerse las horas de espera entre la multitud y lo pesadas que se vuelven cuando el cansancio y el dolor de pies aparecen.

Sin ánimo de enturbiar vuestras ansias cofrades es, en mi opinión mi deber, deciros que las largas esperas de pie pueden causar diferentes lesiones y patologías en pies y piernas. Rozaduras, sobrecargas,  inflamaciones, dolores musculares, de cadera o de espalda pueden dejaros recuerdos de esta semana santa que preferiríais olvidar. No queremos que eso pase, ¿verdad?. Os dejo aquí algunas recomendaciones sencillas y avaladas por el colegio de podólogos que podéis tener en cuenta y que pueden libraros de un mal rato.

Antes de iniciar la procesión:

  • Un correcto corte de uñas asegurándonos de que ninguna de ellas esté clavada o a punto de hacerlo.
  • Lavarse los pies con un jabón adecuado y secarlos minuciosamente.
  • Calcetines de algodón y medias suaves
  • Use un calzado con suela gruesa pero no demasiado dura
  • Acuda a su podólogo para una revisión general y un asesoramiento profesional

Durante la procesión:

  • No esté demasiado tiempo parado pero si esto no fuera posible cambie alternativamente de pierna.
  • Las lesiones aparecen debido a un calzado apretado o demasiado flojo, a costuras y arrugas en los calcetines y a pequeños traumatismos.

Después de la procesión:

  • Dese un baño de pies alternando agua caliente y agua fría.
  • Si el recorrido lo ha hecho descalzo lávese los pies con un antiséptico y aclare con agua tibia.

Es necesario hacer una mención especial al calzado que usamos en esta época ya que ellos serán la causa de gran parte de los problemas y lesiones que puedan aparecer. Mi recomendación principal es no estrenar zapatos estos días. Los zapatos nuevos son excesivamente rígidos y no están amoldados a nuestro pie. En el caso de estrenar calzado tengamos en cuenta que debemos comprarlos por la tarde ya que es cuando nuestros pies están más hinchados.

La altura del tacón para las mujeres también es importante. Un tacón de más de 4 centímetros proyecta las cargas directamente en la parte delantera del pie sobrecargando e inflamando la zona.

Para los costaleros la mejor recomendación es usar calzado con una buena amortiguación. Suelas de goma, cámaras de aire…

Y bueno, con estos 4 apuntes (algunos más fáciles de seguir que otros), salgamos a las calles a disfrutar del ambiente de una Semana Santa para el recuerdo. Mis mejores deseos para todos.

Sergio Limones: Podólogo